Gracias a los votos en unas ocasiones o por la intervención de las botas en otras, desde que fuera fundado en 1887 el Partido Colorado, de tendencia conservadora, ha estado casi siempre en el poder en Paraguay.
De los 121 años transcurridos desde entonces, apenas ha pasado cuatro décadas sin sujetar las riendas del país y de eso hace ya 61 años. Por eso el próximo domingo este país de seis millones de habitantes puede vivir una jornada histórica si se confirman los sondeos y Fernando Lugo, un obispo suspendido ad divinis por el Vaticano, se alza con la victoria en las elecciones presidenciales derrotando a la colorada Blanca Ovelar, quien también aspira a hacer historia convirtiéndose en la primera presidenta de la República...
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